«Ordenar mi cabeza»

Entonces me lo dijo…»realmente preciso desconectarme de este juego si quiero ordenar mi cabeza»

Y que pasa con mi cabeza? Que pasa con lo que yo siento?

Porqué tomas decisiones basadas en tú dolor y no me habilitas a sentir a mi?

Qué pensas que duele más? Consolarte con tu desorden mental o ver como te aislas mientras me muero de ganas de abrazarte?

No me conoces, no sabes las ganas que tengo de estar ahí, mientras se te caen las lágrimas de esos ojos tan tristes que me encantaron desde el primer like.

No te imaginas lo bien que me hubiese sentido si me dejabas acompañarte en las malas.

No tenes idea la bronca que me da ese muteo que haces. Me inhabilitas. Me callas, me atas.

Tengo ganas de ser tu amiga, porqué no se puede? Porqué tuvimos sexo? Porqué no me crees que sos más que genitales para mí.

Nunca entendiste que lo que más me calentaba de vos eran tus ojos. El remolino de tu pelo, tu mirada cuando tenías vergüenza de besarme. No me importaba tu pene ni su desempeño. Mis orgasmos eran mirarte.

Me hubiese encantado cocinarte esa pizza, abrazarte hasta que se te pase. Ver como se va esa angustia de tus ojos.

Porque te cuesta tanto dejarte querer? Tan poco te quisieron? No te das cuenta de tu valor? Sos un sol y los putos soles como vos brillan, son admirados. No son opacados con nada. Ninguna lágrima te puede aislar del abrazo que te mereces.

Iría corriendo a decirte que la solución a tu tristeza es reír. Es no estar solo, no encerrarte.

Haría cualquier cosa por hacerte reír en un día como hoy. Me encantaría levantarte el ánimo. Amaría acompañarte y ayudarte a sanar.

Pero precisas desconectarte de este juego… Este juego en el yo te quería conquistar a besos y vos corrías…

Momentos

Una vez escuché una canción que decía “hay momentos que no deberían terminar, hay segundos que tendrían que ser eternidad”

Creo que era un canto bíblico, pero vino a mi mente y esas palabras se repiten una y otra vez así que debo escribirlas…

¿Es acaso la vida una montaña de esos momentos? Momentos que recordaremos siempre.

Hay una tribu en áfrica que relaciona el tiempo con acontecimientos, creo que nuestra vida tiene que ver con eso.

Cuando miramos lo que hemos hecho se nos vienen esos momentos, los que son como la canción << que no deberían terminar>> y esos que con o sin razón no queríamos que terminen y menos así.

¿y qué pasa con esos momentos que son últimos? ¿qué pasa si no tenemos la opción de retractarnos o de pedir perdón?

Cuando estamos frente a esa discusión, que, aunque sabemos que tenemos razón, si supiéramos que es la última ya no tendría importancia.

Ya que esto nos queda, ya que esto nos llevamos, vivamos momentos, sonriamos más, lloremos si tenemos que hacerlo, gritemos, vamos a la sala en pijamas a bailar esa canción pegadiza que se escucha en todos lados.

Lo malo no se va mágicamente, ni los problemas ni las deudas, pero si los ojos hinchados, si la cara de angustia. ¡Sonriamos es lo único que nos queda, es lo nuestro!

Y si es el último momento que la discusión termine en esa sonrisa pícara, que las lágrimas terminen haciendo el ridículo frente a nuestro karaoke en la ducha.

Vivamos la moraleja de la vida, vivamos el momento, porque cuando sea el último ya nada va a tener importancia.

¿qué prefieren? ¿Que los recuerden como la persona que no tenía deudas o problemas? ¿o qué los recuerden como esa persona que irradiaba luz y siempre tenía una sonrisa? ¡Marquemos vidas!

Vamos a darnos el valor que nos merecemos, no sabemos si mientras sumamos números para llegar a fin de mes, junto a nosotros alguien está teniendo sus últimos momentos y no le pudimos regalar una sonrisa, un abrazo, un “todo va a estar bien”.

Mírate en el espejo, no estamos solos, aunque no quieras escribirle a ninguno de tus contactos, lávate la cara respira hondo, sonreí ¿hace cuánto no lo hacías? Vamos a estar bien.

Este es el momento en el que nos ponemos de pie, ya lloramos bastante ¿no? Regálate una sonrisa a vos mismo, que este momento sea de esperanza, canta bien alto la canción de tu mente. Es momento de sonreír, de animarse y animar a otros.

No te quedes con el buen momento sólo, dale un abrazo a alguien, sonríele, que sea parte de este momento también.