¿Qué le pasa al miedo?

¿Qué le pasa al miedo, que todo lo pone en tela de juicio y lo paraliza? 

¿Qué le pasa al miedo, que te corta la respiración y no me deja vivir sin complejos? 

¿Qué le pasa al miedo que nos hace perdernos en conjeturas hasta que se va el tren y quedamos con la oportunidad en la garganta? 

¿Qué le pasa al miedo? 

¿Por qué es tan fuerte? ¿Quién le dio la llave de todas las decisiones? 

¿Por qué es tan rudo, y avanza con tanta violencia en esas noches solitarias y me llena de preguntas? 

¿Qué se piensa el miedo? Que se mete en mi mente y me hace llorar así, me deja temblando con miedo a avanzar. 

¿Por qué viniste de visita otra vez, miedo? Me duele tu presencia, ya no quiero que susurres en mi oído lo mal que salió todo antes y las catástrofes futuras. 

Dame tiempo miedo, quiero sonreír sin tenerte presente, besar sin que te aparezcas, correr de la mano de mi alma, recostarme en el piso con el sol en la cara, llena de amor, llena de vida. Quiero sentir como sentía antes, sin dudas, solo sentir.  

Quiero que deje de doler tu presencia, quiero dejar de escuchar tus tortuosas y sabias palabras. 

Quiero que no tengas razón esta vez. 

Adiós miedo, te recordaré como mi enemigo protector, el que me quitó la valentía y me ahorró algún que otro dolor. 

Ya es hora de disfrutar, miedo. Debo avanzar, caerme, sonreír y llorar. Ya no me cabe el corazón en esta burbuja, me ahoga, me asusta, me consume… me mata. 

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Perfectamente desconfiable

Me despertó con caricias…

Quería despejar mi cara de mi pelo enredado

Dijo: café o té? Y desplegó utensilios irreconocibles a simple vista, hizo su magia y desayunamos en el deck con un rayito de sol que me daba en la cara.

Mientras me acomodaba los lentes, decía: esta mermelada la hice yo, y el pan también.

Mi mente se perdió ahí mismo, con el ritmo de sus recetas. No dejaba de pensar ‘qué ser tan extraño es este’. Esa sonrisa blanca e intrigante, esa boca que no podía dejar de ver mientras me contaba procedimientos que nunca voy a hacer.

Qué es exactamente lo que me atrae? En qué pensaba cuando gestioné todo esto?

No era difícil encontrar respuesta alguna, esa sonrisa casi perfecta para promocionar un producto dental, esos ojos cansados que parecen un portal a algún lugar en el que necesito estar. Esa forma de decir que todo va a estar bien cuando se desmorona todo alrededor… Eso, eso que tenes, que me encanta.

Eso que sos, que me da miedo. Eso en lo que no confío y que me encanta. Eso es lo que me tiene acá, otra vez.

Esa sonrisa que estira tus labios apenas un poquito hacia un lado.

Esa túnica, que me excita por todos los pasillos del hospital cada vez que te veo…

Esa paz que me das cuando pones tu mano en mi cintura y me llevas contra tu pecho. Ese cosquilleo cuando respiras cerquita y sentís el olor de mi pelo.

Nunca quise quedarme, pero hoy…

«Ordenar mi cabeza»

Entonces me lo dijo…»realmente preciso desconectarme de este juego si quiero ordenar mi cabeza»

Y que pasa con mi cabeza? Que pasa con lo que yo siento?

Porqué tomas decisiones basadas en tú dolor y no me habilitas a sentir a mi?

Qué pensas que duele más? Consolarte con tu desorden mental o ver como te aislas mientras me muero de ganas de abrazarte?

No me conoces, no sabes las ganas que tengo de estar ahí, mientras se te caen las lágrimas de esos ojos tan tristes que me encantaron desde el primer like.

No te imaginas lo bien que me hubiese sentido si me dejabas acompañarte en las malas.

No tenes idea la bronca que me da ese muteo que haces. Me inhabilitas. Me callas, me atas.

Tengo ganas de ser tu amiga, porqué no se puede? Porqué tuvimos sexo? Porqué no me crees que sos más que genitales para mí.

Nunca entendiste que lo que más me calentaba de vos eran tus ojos. El remolino de tu pelo, tu mirada cuando tenías vergüenza de besarme. No me importaba tu pene ni su desempeño. Mis orgasmos eran mirarte.

Me hubiese encantado cocinarte esa pizza, abrazarte hasta que se te pase. Ver como se va esa angustia de tus ojos.

Porque te cuesta tanto dejarte querer? Tan poco te quisieron? No te das cuenta de tu valor? Sos un sol y los putos soles como vos brillan, son admirados. No son opacados con nada. Ninguna lágrima te puede aislar del abrazo que te mereces.

Iría corriendo a decirte que la solución a tu tristeza es reír. Es no estar solo, no encerrarte.

Haría cualquier cosa por hacerte reír en un día como hoy. Me encantaría levantarte el ánimo. Amaría acompañarte y ayudarte a sanar.

Pero precisas desconectarte de este juego… Este juego en el yo te quería conquistar a besos y vos corrías…

Si te sorprendo con un beso?

Si me invento cualquier excusa para verte y te doy un beso que te sorprenda?

Si te tapo los ojos y te lleno de besos mientras te quito la ropa?

Si me da ese ataque de atrevimiento y te invito a cenar a casa, sin cena?

Si me animo a mostrarte mi alma, y te dejó entrar?

Me prometes estar a mi lado en la mañana?

Te asustarias viendo mi lado loco, pero te amaría con esa locura pra siempre.

Te aguantas mi mirada que quiere todo y no te dice nada?

Te quedarías conmigo esa noche de llanto y desvelo, mientras te acaricio el pelo pidiendo perdón?

Te dejarías amar por esta loca inmadura que no puede dejar de pensarte?

Te bancarias una cena hecha por mi, aunque sea un asco?

Jugarías con mi perro loco con tal de quedarte un rato más?

Me extrañarias cuando dormis solo? Extrañarias mis brazos buscandote cada vez q te moves? Extrañarias mis besos matutinos?

Porque yo si, a todo!

Y si no quiero a nadie más?

Que pasa si quiero que solamente vos me llenes de besos?

Como hago si me despierto buscandote para abrazarte?

Esto es parte de ser nada? No sacarte de mi mente?

Que pasa si quiero ir contigo? Si quiero abrazarte por la espalda, llenarte de besos, que te gires me tomes de la cara y no terminemos nunca de besarnos.

Está dentro los términos y condiciones, verte y sentir que salen chispas de mis ojos?

Que pasa si quiero quererte?

Que pasa si quiero que me quieras?

Es correcto rezar para que me elijas?

Que pasa si mentí, y si quiero algo contigo?

Cuando miras mis imperfecciones

Estábamos en la cama, sin ropa, cuando comenzaste a recorrer mi cuerpo muy atento.

Me di cuenta de que mirabas mis marcas, cicatrices. Y sentí que me estaba juzgando a mi misma.

Que tenía miedo de mi cuerpo

Cómo podía siquiera esperar que me mires si ni siquiera yo las miro?

En ese momento me di cuenta de que me falta más de mi.

Más tiempo conmigo, sin vergüenzas.

Ma tiempos mirándome con los ojos que vos me miras.

Más tiempo en el espejo, abrazandome.

Porque soy ese conjunto de imperfecciones, que cambian constantemente y me moldean.

Este conjunto que te admira y te mira.

Estas imperfecciones que suenan divertidas junto a vos.

Recorreme cuando quieras, con esos besos y caricias que me derriten.

Ese beso que paraliza el tiempo o lo acelera.

Que me aísla de todo lo exterior a vos y a mi.

Mirame así, imperfecta y sentí como me late el corazón cuando me acaricias.

Siento que vamos a estar bien.

Mientras me acariciabas la espalda, buscando cosquillas. Me di cuenta que aunque hace mucho escapo de este sentimiento, es ahí mismo donde quiero estar.

En las manos de alguien que quiera quererme y quiera querer.

En esos ojos tibios, vergonzosos. Con ganas de todo y nervios de acero.

Ese ser estresado de perfume dulce que me tiene horas capturada viendo cómo sale info de su cerebro.

Quién lo diría. El menos probable, y la menos aprobada.

En un sin fin de caricias, entre las sábanas. Con esos besos matutinos y esas ganas de meternos en el corazón con una sola mirada.

Ahí es donde quiero estar, en esas chispas que salen de nuestros ojos, en el amor que sale de cada caricia, de ese te quiero no dicho. De esa timidez que te paraliza y sonroja.

Quiero estar ahí en tus ojos que dijeron mucho y esas manos que rodean todo.

Lo más lindo de mi badDay

Cuando me escribiste y te dije que estaba de muy mal humor, te acordas?

Me dijiste que pasabas a buscarme, salí conteniendo las lágrimas y me regalaste ese chocolate con frutilla por dentro. Que debería de venir con una bomba de insulina. Ese chocolate que levanta a cualquiera de la pena infinita.

Dijiste que había un vino en casa, me escuchaste todo el viaje, toda la cena, todo el vino. No entendías nada del problema pero me abrazaste fuerte mientras yo con una mano me secaba las lágrimas y en la otra tenía la copa.

Mira que sos detallista y genio. Mientras olía tu perfume en tu cuello, me tocabas el pelo y me decías que todo tiene solución.

Y yo con toda esa rabia contenida, con ese espíritu justiciero que me caracteriza, me empecé a calmar con tu voz tranquila, con tu abrazo eterno y tus detalles.

Te miraba a los ojos y aunque tenía cara de mal día, sentía un imán en tu mirada. Sentí que me brillaban los ojos al verte, siento que no puedo pedirle más al universo.

Y eso sos, lo mejor de todos mis días. El mejor partner en los días malos, comprensivo, detallista, amoroso. Y el payaso más sexy y gracioso de los demás días.

Cuando me levanto y te veo ya me empiezo a reír. Tus besos al tono de «good Morning, Good Morning» Son lo más!

Alegras todo, llenas cada espacio solamente con pestañear.

Lo mejor en mis bad/hard days sos vos.

Y eso ojitos tristes?

Que le pasa a esos ojitos tan tristes?

Desgarrados, sangrando lágrimas.

Esa cara linda maquillada de dolor. Quién te hizo daño? Quién pudo sacarte la alegría y la hermosa sonrisa?

En qué momento dejaste que el dolor te cambiará el semblante? No notas algo distinto en el espejo? Hasta tu forma de vestir es distinta.

Hey! Dale! No se diga más! Afeitate, lavate la cara, ponete esa camisa celeste que te queda hermosa y sacate todo el dolor de la mirada.

Brilla! Que como dice la canción: «aquí no hay daño que dure cien años»

No te queda lindo sufrir, está de moda sonreír, no te quedes atrás!

Sabes lo lindo que se ven esos ojos felices? Y tu cara con una carcajada, ni te digo.

Mirate, saca esos ojitos, dame un abrazo y solta todo lo que te duele. Dejalo ir, que fluya.

Sos muy valioso para opacarte abrazado a la tristeza. Que no decaiga!

Almas en pena.

¿Que pasa cuando, miras a alguien y pensás con él, todo? Pero él te mira y dice hasta acá puedo dar.

¿Porque los malditos miedos nos hacen esto?

¿Porque tenemos que pasar por tanto dolor?

Ese dolor que nos reprime, que nos sensura de sentir.

Más que dolor, siento pena. Porque esa persona tiene cauterizada la capacidad de sentir. Esa herida está abierta. Esa vida se quiso curar sola, mordiendo un palito y operandose, conformándose con el hecho de no volver a sentir.

¿Cómo nos permitimos no vivir al 100? Sentir al 100, empezar, terminar, reír, llorar, diciendo lo di todo!

En tantas evoluciones y regresiones, me di cuenta de mi capacidad de resiliencia.

Me envidio a mi misma cuando me comparo con esas almas, que no pudieron reinventarse. Con esas almas en pena, que no han superado el pasado, que necesitan una señal de ese más allá.

No te eligieron o te des-eligieron pero necesitas ese contacto para ver si fue real, si existió, si duele aún.

La resiliencia es justamente en mi, esa capacidad de decir quiero más, abrirme, cerrar los ojos y sentir, sin importar lo que pase. Sin sacar cálculos, sin pensar «que pasaría, si».

Y cuando pasa, lo inevitable como el amor, el odio, la unión o la separación. Te miras al espejo y decís, no me reservé nada, mostré todo, sentí todo, reí todo, lloré todo y sigo acá! Y lo haría de nuevo!! Porque fui yo, y decidí serlo sin restricciones, eso se sintió tan bien, que mientras corren las lágrimas me levanto y me canto, cocino algo muy rico, abro un vino y celebro por mi.

Si, señores, por mi, porque después de tantos años soy yo, 100%. No fingi nada, no oculté mis incomodidades, no oculté mis sentimientos. Eso es una gran superación personal.

Si del otro lado, había alguien totalmente reprimido, agarrando su dolor y pasado con los brazos apretados, no es para hacerse cargo.

Hay que sentirse agradecido, porque pudiste ser tú, quizás fuiste tú. Y evolucionaste!

Felicitaciones, brindemos.

Somos instantes

Somos instantes.
Y ahí estaba en la sala de espera del hospital con el corazón roto, rezando para que todo salga bien.
Muriendo por qué estés conmigo y me abraces.
Pero en el mundo paralelo que inventa mi mente, estás acá, apretandome fuerte contra tu pecho. Diciéndome que me amas y no me vas a dejar sola en esto. Acariciandome la cara mientras te miro con los ojos llenos de lágrimas.
En ese universo me amas sin miedo, me miras como yo te miro. Y en cada beso nos damos cuenta que puede ser el último, que somos un instante en la eternidad, un grano de arena perdido en el todo.
Aprovechame ahora que te quiero tanto, que llenas mis ojos y mi alma de luz. Abrázame ahora que tanta falta me haces, que se me escurre el corazón de todo lo que te extraño. Tocame ahora que tiemblo cuando te tengo cerca. Hablame ahora que tengo un te amo en la punta de la lengua.
Decidite ahora porque el instante pasa y nos cambian de universo de nuevo y me quedo con estas ganas de abrazarte. No quiero dejar parte de mi corazón en esta realidad.