Lo más lindo de mi badDay

Cuando me escribiste y te dije que estaba de muy mal humor, te acordas?

Me dijiste que pasabas a buscarme, salí conteniendo las lágrimas y me regalaste ese chocolate con frutilla por dentro. Que debería de venir con una bomba de insulina. Ese chocolate que levanta a cualquiera de la pena infinita.

Dijiste que había un vino en casa, me escuchaste todo el viaje, toda la cena, todo el vino. No entendías nada del problema pero me abrazaste fuerte mientras yo con una mano me secaba las lágrimas y en la otra tenía la copa.

Mira que sos detallista y genio. Mientras olía tu perfume en tu cuello, me tocabas el pelo y me decías que todo tiene solución.

Y yo con toda esa rabia contenida, con ese espíritu justiciero que me caracteriza, me empecé a calmar con tu voz tranquila, con tu abrazo eterno y tus detalles.

Te miraba a los ojos y aunque tenía cara de mal día, sentía un imán en tu mirada. Sentí que me brillaban los ojos al verte, siento que no puedo pedirle más al universo.

Y eso sos, lo mejor de todos mis días. El mejor partner en los días malos, comprensivo, detallista, amoroso. Y el payaso más sexy y gracioso de los demás días.

Cuando me levanto y te veo ya me empiezo a reír. Tus besos al tono de «good Morning, Good Morning» Son lo más!

Alegras todo, llenas cada espacio solamente con pestañear.

Lo mejor en mis bad/hard days sos vos.

Momentos

Una vez escuché una canción que decía “hay momentos que no deberían terminar, hay segundos que tendrían que ser eternidad”

Creo que era un canto bíblico, pero vino a mi mente y esas palabras se repiten una y otra vez así que debo escribirlas…

¿Es acaso la vida una montaña de esos momentos? Momentos que recordaremos siempre.

Hay una tribu en áfrica que relaciona el tiempo con acontecimientos, creo que nuestra vida tiene que ver con eso.

Cuando miramos lo que hemos hecho se nos vienen esos momentos, los que son como la canción << que no deberían terminar>> y esos que con o sin razón no queríamos que terminen y menos así.

¿y qué pasa con esos momentos que son últimos? ¿qué pasa si no tenemos la opción de retractarnos o de pedir perdón?

Cuando estamos frente a esa discusión, que, aunque sabemos que tenemos razón, si supiéramos que es la última ya no tendría importancia.

Ya que esto nos queda, ya que esto nos llevamos, vivamos momentos, sonriamos más, lloremos si tenemos que hacerlo, gritemos, vamos a la sala en pijamas a bailar esa canción pegadiza que se escucha en todos lados.

Lo malo no se va mágicamente, ni los problemas ni las deudas, pero si los ojos hinchados, si la cara de angustia. ¡Sonriamos es lo único que nos queda, es lo nuestro!

Y si es el último momento que la discusión termine en esa sonrisa pícara, que las lágrimas terminen haciendo el ridículo frente a nuestro karaoke en la ducha.

Vivamos la moraleja de la vida, vivamos el momento, porque cuando sea el último ya nada va a tener importancia.

¿qué prefieren? ¿Que los recuerden como la persona que no tenía deudas o problemas? ¿o qué los recuerden como esa persona que irradiaba luz y siempre tenía una sonrisa? ¡Marquemos vidas!

Vamos a darnos el valor que nos merecemos, no sabemos si mientras sumamos números para llegar a fin de mes, junto a nosotros alguien está teniendo sus últimos momentos y no le pudimos regalar una sonrisa, un abrazo, un “todo va a estar bien”.

Mírate en el espejo, no estamos solos, aunque no quieras escribirle a ninguno de tus contactos, lávate la cara respira hondo, sonreí ¿hace cuánto no lo hacías? Vamos a estar bien.

Este es el momento en el que nos ponemos de pie, ya lloramos bastante ¿no? Regálate una sonrisa a vos mismo, que este momento sea de esperanza, canta bien alto la canción de tu mente. Es momento de sonreír, de animarse y animar a otros.

No te quedes con el buen momento sólo, dale un abrazo a alguien, sonríele, que sea parte de este momento también.

Estrellas Fugaces

Tengo una estrella fugaz a mi lado ahora, brilla tanto que encandila, quema, deja marcas en la piel.

Llega de sorpresa, dibuja risas en el aire, hace que tu corazón estalle … y se va, no deja rastros, no hay pruebas, solo tu corazón en pedazos y la alegría de haber vivido el momento.

Esas estrellas que dan ganas de seguir hasta el fin del mundo, esas que pasan años y te hacen suspirar.

Tengo una estrella fugaz en mi piel, la odio porque cuando pasa deja un vacio tan grande que cuesta mucho superar, esa estrella de alma pura que se preocupa y que ama con todo su ser, pero no es de este cielo, no puede quedarse y no puedo seguirla.

Esa estrella llena de paz que ama la naturaleza y cada momento es tan valioso y aprovechable.

Mi estrella fugaz detiene el tiempo, no importa lo que pase alrededor, ella simplemente toma tu mano, te hace mirar las nubes y reír, simplemente te hace feliz, alegra tu mundo, tus días, te cambia la cara, te explota el corazón… y se va

Cuando miro mi amada y pálida estrella brillar, pienso en lo breve que son los momentos y lo importante de vivirlos.

Quizás muera antes de que pase por mi cielo, o quizás la vea irse nuevamente, pero no me arrepiento de haber vivido cada segundo admirándola, paralizando todo, explotando mi caótico y oscuro mundo.

A veces pienso en retenerla, que se quede junto a mí, quiero verla brillar por siempre. Pero no sería justo para mi estrella libre de otro cielo. El amor no hace eso, no retiene, el amor es libre y mi estrella también.

¿Qué le pasa al miedo?

¿Qué le pasa al miedo, que todo lo pone en tela de juicio y lo paraliza? 

¿Qué le pasa al miedo, que te corta la respiración y no me deja vivir sin complejos? 

¿Qué le pasa al miedo que nos hace perdernos en conjeturas hasta que se va el tren y quedamos con la oportunidad en la garganta? 

¿Qué le pasa al miedo? 

¿Por qué es tan fuerte? ¿Quién le dio la llave de todas las decisiones? 

¿Por qué es tan rudo, y avanza con tanta violencia en esas noches solitarias y me llena de preguntas? 

¿Qué se piensa el miedo? Que se mete en mi mente y me hace llorar así, me deja temblando con miedo a avanzar. 

¿Por qué viniste de visita otra vez, miedo? Me duele tu presencia, ya no quiero que susurres en mi oído lo mal que salió todo antes y las catástrofes futuras. 

Dame tiempo miedo, quiero sonreír sin tenerte presente, besar sin que te aparezcas, correr de la mano de mi alma, recostarme en el piso con el sol en la cara, llena de amor, llena de vida. Quiero sentir como sentía antes, sin dudas, solo sentir.  

Quiero que deje de doler tu presencia, quiero dejar de escuchar tus tortuosas y sabias palabras. 

Quiero que no tengas razón esta vez. 

Adiós miedo, te recordaré como mi enemigo protector, el que me quitó la valentía y me ahorró algún que otro dolor. 

Ya es hora de disfrutar, miedo. Debo avanzar, caerme, sonreír y llorar. Ya no me cabe el corazón en esta burbuja, me ahoga, me asusta, me consume… me mata.