Perfectamente desconfiable

Me despertó con caricias…

Quería despejar mi cara de mi pelo enredado

Dijo: café o té? Y desplegó utensilios irreconocibles a simple vista, hizo su magia y desayunamos en el deck con un rayito de sol que me daba en la cara.

Mientras me acomodaba los lentes, decía: esta mermelada la hice yo, y el pan también.

Mi mente se perdió ahí mismo, con el ritmo de sus recetas. No dejaba de pensar ‘qué ser tan extraño es este’. Esa sonrisa blanca e intrigante, esa boca que no podía dejar de ver mientras me contaba procedimientos que nunca voy a hacer.

Qué es exactamente lo que me atrae? En qué pensaba cuando gestioné todo esto?

No era difícil encontrar respuesta alguna, esa sonrisa casi perfecta para promocionar un producto dental, esos ojos cansados que parecen un portal a algún lugar en el que necesito estar. Esa forma de decir que todo va a estar bien cuando se desmorona todo alrededor… Eso, eso que tenes, que me encanta.

Eso que sos, que me da miedo. Eso en lo que no confío y que me encanta. Eso es lo que me tiene acá, otra vez.

Esa sonrisa que estira tus labios apenas un poquito hacia un lado.

Esa túnica, que me excita por todos los pasillos del hospital cada vez que te veo…

Esa paz que me das cuando pones tu mano en mi cintura y me llevas contra tu pecho. Ese cosquilleo cuando respiras cerquita y sentís el olor de mi pelo.

Nunca quise quedarme, pero hoy…

Si te sorprendo con un beso?

Si me invento cualquier excusa para verte y te doy un beso que te sorprenda?

Si te tapo los ojos y te lleno de besos mientras te quito la ropa?

Si me da ese ataque de atrevimiento y te invito a cenar a casa, sin cena?

Si me animo a mostrarte mi alma, y te dejó entrar?

Me prometes estar a mi lado en la mañana?

Te asustarias viendo mi lado loco, pero te amaría con esa locura pra siempre.

Te aguantas mi mirada que quiere todo y no te dice nada?

Te quedarías conmigo esa noche de llanto y desvelo, mientras te acaricio el pelo pidiendo perdón?

Te dejarías amar por esta loca inmadura que no puede dejar de pensarte?

Te bancarias una cena hecha por mi, aunque sea un asco?

Jugarías con mi perro loco con tal de quedarte un rato más?

Me extrañarias cuando dormis solo? Extrañarias mis brazos buscandote cada vez q te moves? Extrañarias mis besos matutinos?

Porque yo si, a todo!

Siento que vamos a estar bien.

Mientras me acariciabas la espalda, buscando cosquillas. Me di cuenta que aunque hace mucho escapo de este sentimiento, es ahí mismo donde quiero estar.

En las manos de alguien que quiera quererme y quiera querer.

En esos ojos tibios, vergonzosos. Con ganas de todo y nervios de acero.

Ese ser estresado de perfume dulce que me tiene horas capturada viendo cómo sale info de su cerebro.

Quién lo diría. El menos probable, y la menos aprobada.

En un sin fin de caricias, entre las sábanas. Con esos besos matutinos y esas ganas de meternos en el corazón con una sola mirada.

Ahí es donde quiero estar, en esas chispas que salen de nuestros ojos, en el amor que sale de cada caricia, de ese te quiero no dicho. De esa timidez que te paraliza y sonroja.

Quiero estar ahí en tus ojos que dijeron mucho y esas manos que rodean todo.

Lo más lindo de mi badDay

Cuando me escribiste y te dije que estaba de muy mal humor, te acordas?

Me dijiste que pasabas a buscarme, salí conteniendo las lágrimas y me regalaste ese chocolate con frutilla por dentro. Que debería de venir con una bomba de insulina. Ese chocolate que levanta a cualquiera de la pena infinita.

Dijiste que había un vino en casa, me escuchaste todo el viaje, toda la cena, todo el vino. No entendías nada del problema pero me abrazaste fuerte mientras yo con una mano me secaba las lágrimas y en la otra tenía la copa.

Mira que sos detallista y genio. Mientras olía tu perfume en tu cuello, me tocabas el pelo y me decías que todo tiene solución.

Y yo con toda esa rabia contenida, con ese espíritu justiciero que me caracteriza, me empecé a calmar con tu voz tranquila, con tu abrazo eterno y tus detalles.

Te miraba a los ojos y aunque tenía cara de mal día, sentía un imán en tu mirada. Sentí que me brillaban los ojos al verte, siento que no puedo pedirle más al universo.

Y eso sos, lo mejor de todos mis días. El mejor partner en los días malos, comprensivo, detallista, amoroso. Y el payaso más sexy y gracioso de los demás días.

Cuando me levanto y te veo ya me empiezo a reír. Tus besos al tono de «good Morning, Good Morning» Son lo más!

Alegras todo, llenas cada espacio solamente con pestañear.

Lo mejor en mis bad/hard days sos vos.

Momentos

Una vez escuché una canción que decía “hay momentos que no deberían terminar, hay segundos que tendrían que ser eternidad”

Creo que era un canto bíblico, pero vino a mi mente y esas palabras se repiten una y otra vez así que debo escribirlas…

¿Es acaso la vida una montaña de esos momentos? Momentos que recordaremos siempre.

Hay una tribu en áfrica que relaciona el tiempo con acontecimientos, creo que nuestra vida tiene que ver con eso.

Cuando miramos lo que hemos hecho se nos vienen esos momentos, los que son como la canción << que no deberían terminar>> y esos que con o sin razón no queríamos que terminen y menos así.

¿y qué pasa con esos momentos que son últimos? ¿qué pasa si no tenemos la opción de retractarnos o de pedir perdón?

Cuando estamos frente a esa discusión, que, aunque sabemos que tenemos razón, si supiéramos que es la última ya no tendría importancia.

Ya que esto nos queda, ya que esto nos llevamos, vivamos momentos, sonriamos más, lloremos si tenemos que hacerlo, gritemos, vamos a la sala en pijamas a bailar esa canción pegadiza que se escucha en todos lados.

Lo malo no se va mágicamente, ni los problemas ni las deudas, pero si los ojos hinchados, si la cara de angustia. ¡Sonriamos es lo único que nos queda, es lo nuestro!

Y si es el último momento que la discusión termine en esa sonrisa pícara, que las lágrimas terminen haciendo el ridículo frente a nuestro karaoke en la ducha.

Vivamos la moraleja de la vida, vivamos el momento, porque cuando sea el último ya nada va a tener importancia.

¿qué prefieren? ¿Que los recuerden como la persona que no tenía deudas o problemas? ¿o qué los recuerden como esa persona que irradiaba luz y siempre tenía una sonrisa? ¡Marquemos vidas!

Vamos a darnos el valor que nos merecemos, no sabemos si mientras sumamos números para llegar a fin de mes, junto a nosotros alguien está teniendo sus últimos momentos y no le pudimos regalar una sonrisa, un abrazo, un “todo va a estar bien”.

Mírate en el espejo, no estamos solos, aunque no quieras escribirle a ninguno de tus contactos, lávate la cara respira hondo, sonreí ¿hace cuánto no lo hacías? Vamos a estar bien.

Este es el momento en el que nos ponemos de pie, ya lloramos bastante ¿no? Regálate una sonrisa a vos mismo, que este momento sea de esperanza, canta bien alto la canción de tu mente. Es momento de sonreír, de animarse y animar a otros.

No te quedes con el buen momento sólo, dale un abrazo a alguien, sonríele, que sea parte de este momento también.