Carta a mi último amor

No te adelantes, no te voy a culpar de nada.

Que me dejes sin derecho a réplica con un nudo en la garganta, no te hace culpable de ningún crimen.

Que me digas que soy todo lo que está bien pero que estás confundido.

Que no puedas sacarme de tu mente y quieras forzar la evacuación no te hace más malo.

Todos tenemos ensaladas mentales

Pero hacía mucho tiempo no miraba a alguien a los ojos y me sentía así.

Lo bueno es que con las cosas graves que estoy pasando, lo tuyo fue una piedra en mi zapato, una pequeña bomba que me explotó.

Lo malo es que estaba dispuesta a soportar cualquier cosa con tal de tenerte conmigo.

Lo malo es que me enamoré.

Y vos me dijiste que te habías confundido y que me habías confundido, pero yo me dejé llevar.

Y yo con mis temores de abandono, me fui al subsuelo de la dignidad otra vez, a mendigar dos migajas de cariño para mirarte de nuevo dormir a mi lado.

Y es que nos vemos y no podemos controlar nos, pero la culpa, el deber ser, y tu confusión son más fuertes que lo que sentís en realidad.

No te juzgo, nos perdimos algo tan lindo, yo te perdí a vos, mi dignidad, tiempo, energía y más dignidad. Vos perdiste a tu devota fiel. A la que te miraba como si vinieras del Olimpo, la que te tocaba como si fueras de algún material divino, la que amaba tu olor, te escuchaba cuando hablabas, recordaba todo, la que estuvo tres días buscando y armando tu regalo de cumpleaños. Nos perdimos.

No te asustes, no es un reclamo a vos. Es una bofetada a mi misma, otra vez caíste bajo? Otra vez aguantas todo? Otra vez ese miedo al rechazo? No pasamos por esto y nos dolió más la indignidad que el abandono?. Levanta la cabeza, maquillate y salí, la vida sigue, vos seguís, esto es ensayo y error y la erraste de nuevo. Dale! Ponete los tacos, esos labios tan sexys de rojo y nos vamos a intentarlo de nuevo.

Entonces llega esa persona

Comencé a escribir en Google la frase: entonces llega a tu vida esa persona.

Me aparecieron muchas frases, pero a todas les faltaba algo, algo que me identifique.

Entonces llega a tu vida esa persona que junta todos los pedazos de tu corazón y los une, decía una.

Aunque es difícil poner en alguien esa responsabilidad. La mejor parte del corazón roto es cuando rota de dolor te juntas a vos mismo. Te abrazas a vos mismo, te dejar contener, sentís que paras de sangrar por dentro y que la sonrisa ya no es fingida. Que cuando te preguntan cómo estás y decís bien, estás bien, sentís que lo superaste. La mejor parte del corazón roto es respirar profundo sin llorar, es poder mirarte al espejo sin ojeras y sin lágrimas.

Pero que linda esa parte en la que te juras que no te vas a permitir abrirte, enamorarte de nuevo y lo hacés.

Te miras al espejo te haces un guiño y te reís. Les mandas mensajes a tus amigas riendote porque prometiste no engancharte y acá estás…

Mirando sus ojos y perdiendote, lo miras durmiendo y lo besas despacio para no despertarlo pero no te aguantas acariciarlo, mirarlo, reírte hasta de cómo respira.

Entonces Google no estaba tan equivocado, llega esa persona que te hace sentir que esos pedazos que juntaste y guardaste de vos mismo, esos vidrios rotos de tus corazón tienen luz, dan amor, tienen vida. Esos pedazos no duelen, esos pedazos se unen solos y es como que nunca sufriste, simplemente aprendiste.

Llega esa persona que cuando lo miras te das cuenta que este fue el mejor momento de conocerlo, no importa todo lo que pasó antes, todo eso te preparó para no arruinar nada esta vez. Ya maduraste y te golpeaste mucho, pero lo miras a los ojos y… No pudo haber sido mejor momento de que aparezca en tu vida.

Entonces llega esa persona que te mira a los ojos y aunque sea misteriosa y hable poco, hace que algo lata fuerte dentro de vos.

No importa el pasado, ni los likes de las fotos, ni las horas online, querés sorprenderlo con un abrazo mientras cocina, te dan ganas de pausar el tiempo cuando te despertás y está ahí. Te llena cuando están juntos, es tan cómplice que lo único que pensás cuando no estás es: entonces llegó esa persona que… Me enamoró.

A menudo me recuerdas a alguien

Escuchando el cover de Spuntone y Mendaro «Santa Lucía», pienso en esas frases.

La primera vez pensé se ha equivocado, la segunda ya no supe que decir, la tercera me daba miedo, cada loco anda suelto

Pienso en las personas que conocí este año, esta vida… en las veces que confié y en las infinitas que no.

Pienso en lo raro que me resulta conocer a una persona «normal»,no tóxica, que no demande,que quiera sin más, sin malas intenciones, dulce, esasque dan ganas de abrazarlo hasta que termine el día, esas que miras y no podes creer que exista.

Pienso en las heridas y las marcas que uno lleva en el alma, en como nos condicioan al momento de mirar personas.

Pienso en como hasta ahora, la desconfianza y la inseguridad condicionó todas misdecisiones de vínculos.

Pienso en los miedos al fracaso, de nuevo. El miedo a verme en ese pozo siniestro que te resta un pedazo de alma, te cobra partes de esencia, ese que cuando pasas por ahí salis distinto, evolucionado pero distinto, con una marca que dolió con una enseñanza, con una advertencia que no supiste ver a tiempo.

Pienso en esa parte de la canción «A menudo me recuerdas a mi», cuántas veces me vi reflejada en otros, vi esos miedos en otros ojos. Pero hoy veo esos ojos tiernos que se entregan y no me lo creo. Le pido al universo que me deje eequivocarme esta vez, que no sea otro fracaso.

Pienso en que quiero tener esa mirada tierna todas las mañanas, esas ganas de hacer bien muy cerca, esos besos por más días.

Pienso en lo tonta que sueno escribiendo esto sobre alguien tan reciente en mi vida, pero pase lo que pase y de la forma más rebuscada que el universo siga esto, quiero volver a leerme y decir, por esto seguí. Seguí porque me encantó sentirme así, compartir el día, escuchar, sentirme escuchada, sentir que alguien tiene las mismas ganas de vernos, de compartir de conocernos.

Pienso en que todo esto lo haría si alguien me interesa, y ver como me está pasando… «a menudo me recuerdas… a mi»

Porque sacas esa verguenza, potencias esas ganas de ser yo, sacas ese miedo a la vulnerabilidad, me dan ganas de reir más, abrazar, besar, sentir, querer.

Momentos

Una vez escuché una canción que decía “hay momentos que no deberían terminar, hay segundos que tendrían que ser eternidad”

Creo que era un canto bíblico, pero vino a mi mente y esas palabras se repiten una y otra vez así que debo escribirlas…

¿Es acaso la vida una montaña de esos momentos? Momentos que recordaremos siempre.

Hay una tribu en áfrica que relaciona el tiempo con acontecimientos, creo que nuestra vida tiene que ver con eso.

Cuando miramos lo que hemos hecho se nos vienen esos momentos, los que son como la canción << que no deberían terminar>> y esos que con o sin razón no queríamos que terminen y menos así.

¿y qué pasa con esos momentos que son últimos? ¿qué pasa si no tenemos la opción de retractarnos o de pedir perdón?

Cuando estamos frente a esa discusión, que, aunque sabemos que tenemos razón, si supiéramos que es la última ya no tendría importancia.

Ya que esto nos queda, ya que esto nos llevamos, vivamos momentos, sonriamos más, lloremos si tenemos que hacerlo, gritemos, vamos a la sala en pijamas a bailar esa canción pegadiza que se escucha en todos lados.

Lo malo no se va mágicamente, ni los problemas ni las deudas, pero si los ojos hinchados, si la cara de angustia. ¡Sonriamos es lo único que nos queda, es lo nuestro!

Y si es el último momento que la discusión termine en esa sonrisa pícara, que las lágrimas terminen haciendo el ridículo frente a nuestro karaoke en la ducha.

Vivamos la moraleja de la vida, vivamos el momento, porque cuando sea el último ya nada va a tener importancia.

¿qué prefieren? ¿Que los recuerden como la persona que no tenía deudas o problemas? ¿o qué los recuerden como esa persona que irradiaba luz y siempre tenía una sonrisa? ¡Marquemos vidas!

Vamos a darnos el valor que nos merecemos, no sabemos si mientras sumamos números para llegar a fin de mes, junto a nosotros alguien está teniendo sus últimos momentos y no le pudimos regalar una sonrisa, un abrazo, un “todo va a estar bien”.

Mírate en el espejo, no estamos solos, aunque no quieras escribirle a ninguno de tus contactos, lávate la cara respira hondo, sonreí ¿hace cuánto no lo hacías? Vamos a estar bien.

Este es el momento en el que nos ponemos de pie, ya lloramos bastante ¿no? Regálate una sonrisa a vos mismo, que este momento sea de esperanza, canta bien alto la canción de tu mente. Es momento de sonreír, de animarse y animar a otros.

No te quedes con el buen momento sólo, dale un abrazo a alguien, sonríele, que sea parte de este momento también.

Si me pongo a pensar

Si lo pienso y soy sincera conmigo, lo sabía… sabía que esas risas quizás no se iban a repetir de nuevo.

Sabía que estaba viviendo uno de los momentos más maravillosos de mi vida, y para ser sincera, lo podría haber disfrutado más.

Lo bueno es que hay gente que provoca esos momentos en la vida de algún otro.

Esas personas que te gustaría filmar todo el tiempo, porque son una máquina de generar los mejores recuerdos y los mejores momentos.

Si me pongo a pensar, no me arrepiento de nada respecto a ti. Cada sonrisa, cada enojo, nuestros bailes, besos, y miradas, valieron la pena. Cada segundo, sabiendo que era volátil, valió la pena.

Y aunque es enfermizo, aunque sabemos de la tragedia y el vacío, lo haría de nuevo. Paralizaría el mundo por verte reír una vez más, mientras tocas mi pelo,asombrado y extrañado. Mientras brindamos en varios idiomas y bailamos en muchos más.

Si me pongo a pensar, cada vez que me despertaba, guardaba en mi corazón cada momento, para vivirte de nuevo. Porque sabía que esos eran los momentos más felices, lo que quería recordar, los que revivo en las mañanas en esta gran cama que huele a soledad.

Lo más insano de esto, si me pongo a pensar, es que ambos estamos en el lazo de nuestras mentes tontas que idealizan recuerdos, estamos atrapados, pensando en que nadie más se merece nuestra atención, no de esa forma, con el corazón abierto hasta explotar.

Si me pongo a pensar no volvimos a darle la oportunidad a nadie de vivir los mejores momentos de sus vidas con nosotros.

Así de locos estamos.

¿Qué le pasó a las citas?

En mi último tiempo de soltería me di cuenta de que hemos llegado al punto de automatizar tanto, que las citas se dan en el mismo modo.

Estoy automática!!?? No sé qué me pasa pero termino hablando de lo mismo, del mismo capitítulo de Game of Thrones, de cuando Nacional le ganó a Boca ese día de las paperas, de los juegos de play que jugaba con mis hermanos, etc. Será qué solo esos hay?

Me entusiamo conversando con alguien y en cierto punto me doy cuenta de que repito los mismos temas que con la cita anterior.

Me pasa que luego de conversar, cuando llega el tiempo de concretar la salida, me atrae la idea de la salida, pero solo por dos segundos, luego me doy cuenta de la cantidad de cosas que tenemos que hacer las mujeres para salir, buscar ropa, algo cómodo, sensual pero a punto intermedio, el labial divino ese que te trajiste del free shop no va, es muy lujurioso y no querés dar una mala impresión. Las cejas! la duda de si depilarte desde el dedo gordo a la frente o solo la parte de las piernas por el vestido.

Decidir qué perfume usar, el de salidas, ese super caro que lo cuidas como reliquia y usas una gota o el de la farmacia?

Zapatos, siempre pregunto cuanto mide porque sería lo peor llevar pataformas y que él sea más bajo, una pena pudiendo estar a la misma altura….

Decidir entre los dos el lugar, ir a comer? tomar algo? la rambla? No les pasa que no les gusta ir a los lugares que van con las amigas? pero si al reves, si vas con un chico a un lugar lindo despues repetis con las amigas. Me pasa también que tengo que pensar qué lugar por el menú también, no quiero que me vea con la cara llena de mayonesa porque habia que comer con la mano y no me alcanzó la motricidad,

En la cita ya estás jugada, no importa el estrés previo, ya estás ahí queda disfrutar reirse, aunque no sea lo que esperabas.

Creo que lo más divertido en las citas es cuando es totalmente disitnto a lo que esperabas, le mandas mensajes a tu amiga en el baño y todo se vuelve divertido.

A veces las personas van a las citas esperando conocer al amor de su vida, esperando ir al hotel sin saber si quiera el apellido o siemplemente con cero espectativas y un corazón moribundo.

Cuando llevas tiempo en las redes de citas, sales tantas veces, hablas otras más, que no volvemos fríos, ya no tenemos esa adrenalina ni pensamos qué hacer, lo hacemos.

Nos repetimos en la mente: esto ya lo hice mil veces, let’s go!, here we go again!

Y nos convertimos en esos seres fríos, que hacemos algo de memoria, no disfrutamos.

Me ha pasado de salir y no difrutar, auqnue estaba todo dado para disfrutar, me mostré orgullosa, como que ya sabía de qué se trataba, fría.

Otras veces me ha pasado de querer reirme y no tener motivos, personas pesimistas, o con vidas súper duras que solo se lamentan y hacen querer que uno salga corriendo.

Y esas citas que hablan de relaciones pasadas? uff eso es para escaparse por la ventana del baño.

Hoy en día los hombres y las mujeres hemos cambiado, las mujeres somos mas independientes de pensamiento, en la forma de desarrollarse y de vivir. Ya no esperamos a casarnos para irnos de casa, no estamos esperando tener hijos para sentirnos realizadas, no nos quedamos en casa limpiando mientras el hombre estudia.

Del lado masculino ha cambiado bastante el tema también, ya no se sienten tan necesitados, las mujeres seguimos nuestras vidas sin ellos. Muchos vivien con sus madres luego de los 30, con ese deseo de encontrar alguien que los contenga como hasta ahora. Otros vienen de relaciones largas, casamientos, hijos, tienen el corazón duro, dolido, no creen en el amor. Y que no falten los mujeriegos, que han tenido más chicas que pares de medias!.

Pero, ya, vamos al grano! ¿Qué le pasa a las citas? porque no nos ilusionamos? porqué ya nadie nos hace temblar cuando nos invitan? ¿Porqué no nos mostramos con alguien? ¿porque ya no creemos en las personas? ¿ya no queda nadie bueno?

Estrellas Fugaces

Tengo una estrella fugaz a mi lado ahora, brilla tanto que encandila, quema, deja marcas en la piel.

Llega de sorpresa, dibuja risas en el aire, hace que tu corazón estalle … y se va, no deja rastros, no hay pruebas, solo tu corazón en pedazos y la alegría de haber vivido el momento.

Esas estrellas que dan ganas de seguir hasta el fin del mundo, esas que pasan años y te hacen suspirar.

Tengo una estrella fugaz en mi piel, la odio porque cuando pasa deja un vacio tan grande que cuesta mucho superar, esa estrella de alma pura que se preocupa y que ama con todo su ser, pero no es de este cielo, no puede quedarse y no puedo seguirla.

Esa estrella llena de paz que ama la naturaleza y cada momento es tan valioso y aprovechable.

Mi estrella fugaz detiene el tiempo, no importa lo que pase alrededor, ella simplemente toma tu mano, te hace mirar las nubes y reír, simplemente te hace feliz, alegra tu mundo, tus días, te cambia la cara, te explota el corazón… y se va

Cuando miro mi amada y pálida estrella brillar, pienso en lo breve que son los momentos y lo importante de vivirlos.

Quizás muera antes de que pase por mi cielo, o quizás la vea irse nuevamente, pero no me arrepiento de haber vivido cada segundo admirándola, paralizando todo, explotando mi caótico y oscuro mundo.

A veces pienso en retenerla, que se quede junto a mí, quiero verla brillar por siempre. Pero no sería justo para mi estrella libre de otro cielo. El amor no hace eso, no retiene, el amor es libre y mi estrella también.

¿Qué le pasa al miedo?

¿Qué le pasa al miedo, que todo lo pone en tela de juicio y lo paraliza? 

¿Qué le pasa al miedo, que te corta la respiración y no me deja vivir sin complejos? 

¿Qué le pasa al miedo que nos hace perdernos en conjeturas hasta que se va el tren y quedamos con la oportunidad en la garganta? 

¿Qué le pasa al miedo? 

¿Por qué es tan fuerte? ¿Quién le dio la llave de todas las decisiones? 

¿Por qué es tan rudo, y avanza con tanta violencia en esas noches solitarias y me llena de preguntas? 

¿Qué se piensa el miedo? Que se mete en mi mente y me hace llorar así, me deja temblando con miedo a avanzar. 

¿Por qué viniste de visita otra vez, miedo? Me duele tu presencia, ya no quiero que susurres en mi oído lo mal que salió todo antes y las catástrofes futuras. 

Dame tiempo miedo, quiero sonreír sin tenerte presente, besar sin que te aparezcas, correr de la mano de mi alma, recostarme en el piso con el sol en la cara, llena de amor, llena de vida. Quiero sentir como sentía antes, sin dudas, solo sentir.  

Quiero que deje de doler tu presencia, quiero dejar de escuchar tus tortuosas y sabias palabras. 

Quiero que no tengas razón esta vez. 

Adiós miedo, te recordaré como mi enemigo protector, el que me quitó la valentía y me ahorró algún que otro dolor. 

Ya es hora de disfrutar, miedo. Debo avanzar, caerme, sonreír y llorar. Ya no me cabe el corazón en esta burbuja, me ahoga, me asusta, me consume… me mata.